"El Hombre Real"
El hombre real
vive en una mansión real
rodeada de árboles reales
a la orilla de un río real.
De los muros que son reales
penden antiguos cuadros reales
irreparables grietas reales
que representan hechos reales
ocurridos en mundos reales
en lugares y tiempos reales.
Todas las tardes reales
sube las escaleras reales
y se asoma al balcón real
a mirar el paisaje real
que consiste en un valle real
circundado de cerros reales.
Sombras reales
vienen por el camino real
entonando canciones reales
a la muerte del sol real.
Y en las noches de luna real
sueña con la mujer real
que le brindó su amor real
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer real
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre real.
vive en una mansión real
rodeada de árboles reales
a la orilla de un río real.
De los muros que son reales
penden antiguos cuadros reales
irreparables grietas reales
que representan hechos reales
ocurridos en mundos reales
en lugares y tiempos reales.
Todas las tardes reales
sube las escaleras reales
y se asoma al balcón real
a mirar el paisaje real
que consiste en un valle real
circundado de cerros reales.
Sombras reales
vienen por el camino real
entonando canciones reales
a la muerte del sol real.
Y en las noches de luna real
sueña con la mujer real
que le brindó su amor real
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer real
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre real.
Julio C. Jeraldino / Antipoema de “El Hombre Imaginario” de Nicanor Parra
